Sean bienvenidos/as a la cátedra de Ética Fundamental . Es un gusto y a la vez un desafío acompañarles en esta tarea de ayudarles a "llegar a ser lo que tienen que ser, pero bien logrados", en la búsqueda del significado pleno de la vida. Así como el Joven rico se acerca a Jesús para plantearle la pregunta moral en el Evangelio de San Mateo capitulo 19, versículos 16 al 22:

«Y se le acercó uno, y le dijo: Maestro, ¿Qué cosas buenas debo hacer para alcanzar la vida eterna? Él le respondió: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno sólo es el bueno. Por lo demás, si quieres entrar en la Vida, guarda los mandamientos. Le preguntó: ¿Cuáles? Jesús le respondió: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no dirás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Díjole el joven: Todo esto lo he guardado. ¿Qué me falta aún? Jesús le respondió: Si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en los Cielos; luego ven y sígueme. Al oír el joven estas palabras se marchó triste, pues tenía muchas posesiones»(2).

«"Se le acercó uno...". En el joven, que el Evangelio de Mateo no nombra --comienza su exposición Juan Pablo II--, podemos reconocer a todo hombre que, conscientemente o no, se acerca a Cristo, Redentor del hombre, y le formula la pregunta moral. Para el joven, más que una pregunta sobre las reglas que hay que observar, es una pregunta de pleno significado para la vida. En efecto, ésta es la aspiración central de toda decisión y de toda acción humana, la búsqueda secreta y el impulso íntimo que mueve la libertad.  Esta pregunta es, en última instancia, un llamamiento al Bien absoluto que nos atrae y nos llama hacia sí; es el eco de la llamada de Dios, origen y fin de la vida del hombre».


Consejo para todos los estudiantes: "Crean descaradamente en el bien. Tengan confianza en que a la larga terminará siempre por imponerse. No se angustien si otros avanzan aparentemente más rápido por caminos torcidos. Crean también en la lenta eficacia del amor. Sepan esperar".

Saludos cordiales,

Prof. Dr. Alipio C. Domínguez F.